No solo hablaré de la reciente historia del niño mexicano que por jugar cerca a la frontera norteamericana recibió una bala en la cabeza me hizo pensar en la necedad del ser humano, pero más aún, de la necedad de un país. Porque el muro que divide ignominiosamente la frontera entre México y Estados Unidos es una vergüenza en una era en que el discurso oficial es la globalización.
Pero además está el poco respeto que en concreto tiene la vida humana en un país como Estados Unidos, porque para que los guardias fronterizos norteamericanos hayan disparado una bala a un adolescente y se haya permitido que esos guardias tengan armas, es señal de que la escala de valores norteamericano tiene un problema.
En esta ocasión vengo a contar una historia macabra por lo descorazonado del asunto. Hace pocos días conocí a una persona que trabaja en una entidad pública que vela porque el Estado respete los derechos de los ciudadanos cuyo drama era querer viajar temporalmente a Estados Unidos y no poder hacerlo.
Y no era un problema de falta de recursos para el viaje, esta persona acababa de perder a un madre en un accidente de tránsito y quería ir al entierro, así que estaba dispuesta a usar sus ahorros. Pero esta desafortunada funcionaria pública se encontró frente a otra funcionaria pública norteamericana que en la embajada debía darle la autorización para un viaje corto. Los padres de esta persona se encontraban viviendo formalmente en Estados Unidos hacían ya varios años y lo más razonable del mundo sería que le den la autorización velozmente.
Sin embargo la respuesta -de la que hace poco me enteré- fue escalofriante y absurda. No solo le negaban la visa porque esta persona era soltera, exitosa profesional y funcionaria pública que PODÍA tentar en quedarse ilegalmente a vivir en Estados Unidos, sino que además nuestra enlutada funcionaria pública trabajaba en una entidad que podía tener alguna controversia con Estados Unidos por velar por los derechos humanos.
Siempre creí que cuando un país comete absurdas contradicciones, es porque está entrando en una etapa de transformación decisiva. En perspectiva, de los migrantes en Estados Unidos se convierte en insostenible y permite acciones desesperadas de los ciudadanos "blancos", y esto debido a que ya se percibe con más claridad que los latinos serán una fuerza política y económica determinante en 2 décadas más (más aun considerando que los latinos tienen una alta tasa de natalidad que los "blancos" no tienen).
Sumado esto a las limitadas perspectivas de Estados Unidos de tener tasas de crecimiento que permitan cubrir la demanda de empleo y con el comienzo de la llegada de los pensionistas post segunda guerra mundial (recordar el Baby boomer).
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